Una lucha sin cuartel ha tenido lugar esta noche en el dormitorio de Marta Anfruns, de siete años. Al parecer, un mosquito -realmente feroz y sediento de sangre dadas las numerosas picaduras que cubren el cuerpo de la pequeña- se habría colado en la habitación. Tras la primera picadura y al oír en numerosas ocasiones un molesto zumbido cerca de la oreja, Marta entendió, pese a su temprana edad, que la única solución era acabar con la vida del intruso.
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